
Argentina y Estados Unidos firmaron un acuerdo comercial clave
Argentina y Estados Unidos formalizaron un Acuerdo de Comercio e Inversión Recíproco que apunta a ampliar exportaciones, reducir aranceles y consolidar una relación estratégica basada en reglas claras, previsibilidad y apertura económica.
Un paso estratégico en la relación bilateral
El Gobierno nacional confirmó este jueves la firma del acuerdo comercial y de inversión con Estados Unidos, un entendimiento que busca impulsar el crecimiento económico, atraer inversiones y facilitar el intercambio de bienes y servicios entre ambos países.
La rúbrica estuvo a cargo del canciller Pablo Quirno, quien destacó el trabajo conjunto con la Oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos (USTR). El acuerdo se inscribe en el marco anunciado en noviembre de 2025 y será remitido al Congreso de la Nación para su tratamiento legislativo.
Desde la Casa Rosada señalaron que el entendimiento “consolida una relación estratégica basada en la apertura económica, reglas claras y una visión moderna de la complementariedad comercial”.
Reducción de aranceles y mayor acceso a mercados
Uno de los ejes centrales del acuerdo es la eliminación de aranceles recíprocos. Según informó Cancillería, Estados Unidos eliminará aranceles para 1.675 productos argentinos, lo que permitiría recuperar exportaciones por aproximadamente USD 1.013 millones.
En paralelo, Argentina eliminará aranceles para 221 posiciones arancelarias, reducirá al 2% otras 20 —principalmente autopartes— y otorgará cuotas específicas para vehículos, carne y productos agrícolas. El objetivo es mejorar la competitividad sistémica mediante la reducción de costos para la producción y la inversión.
El arancel general del acuerdo se ubicaría en torno al 10%, con excepciones destinadas a sectores considerados estratégicos.
Carne vacuna y agro: uno de los mayores beneficios
El acceso al mercado estadounidense para la carne vacuna argentina aparece como uno de los puntos más relevantes del acuerdo. Estados Unidos ampliará el cupo preferencial hasta 100.000 toneladas, lo que permitirá sumar unas 80.000 toneladas adicionales a partir de 2026.
De acuerdo con estimaciones oficiales, esta ampliación podría generar exportaciones adicionales por cerca de USD 800 millones, fortaleciendo al complejo agroexportador argentino en un mercado clave.
Ambos países también acordaron trabajar en la eliminación de barreras no arancelarias que afectan al comercio agroalimentario y coordinar acciones en mercados donde compiten, como el de la soja.
Acero, aluminio y revisión de medidas vigentes
En el caso del acero y el aluminio, sectores sensibles para ambas economías, Estados Unidos mantendrá por el momento un arancel del 50% bajo la Sección 232 de su legislación comercial. No obstante, el gobierno estadounidense se comprometió a revisar estas medidas oportunamente, teniendo en cuenta el nuevo marco del acuerdo bilateral.
Inversiones y financiamiento para sectores críticos
El acuerdo también apunta a fortalecer la inversión extranjera directa, especialmente en sectores considerados estratégicos como los minerales críticos. Para ello, Estados Unidos prevé canalizar apoyo financiero a través de organismos como el EXIM Bank y la Corporación Financiera para el Desarrollo Internacional (DFC), en coordinación con el sector privado.
Desde el Gobierno argentino remarcaron que este esquema busca integrar al país en cadenas de valor globales, mejorar infraestructura y generar previsibilidad para proyectos de largo plazo.
Comercio digital, propiedad intelectual y reglas modernas
El entendimiento no se limita al comercio de bienes. Incluye disposiciones específicas sobre comercio digital, transferencia transfronteriza de datos, reconocimiento de firmas electrónicas y un marco favorable para startups, fintechs y empresas tecnológicas.
Además, Argentina asumió compromisos para alinear su régimen de propiedad intelectual con estándares internacionales, reforzar la lucha contra la falsificación y avanzar en mejoras regulatorias señaladas por la USTR.
En materia técnica, el país aceptará normas y certificaciones estadounidenses o internacionales, lo que facilitará el ingreso de vehículos, dispositivos médicos y productos farmacéuticos sin evaluaciones adicionales.
Compromisos laborales, ambientales y de seguridad económica
El acuerdo incorpora compromisos en derechos laborales, incluida la prohibición de importar bienes producidos con trabajo forzoso, y en medio ambiente, con medidas contra la tala ilegal, el cumplimiento de normas de pesca de la OMC y una gestión más eficiente de los recursos naturales.
También se prevé una mayor cooperación en seguridad económica, controles a la evasión de aranceles y coordinación frente a prácticas comerciales distorsivas de terceros países.
Una señal de inserción internacional
Desde el Ejecutivo destacaron que el acuerdo con Estados Unidos forma parte de una estrategia más amplia de inserción internacional, que incluye los entendimientos del Mercosur con la EFTA y la Unión Europea. El objetivo es diversificar exportaciones, atraer inversiones productivas y consolidar a la Argentina como un actor confiable en el comercio global.
Lo que deja el acuerdo
Más allá de sus impactos inmediatos, el acuerdo marca una señal política y económica: la apuesta por reglas claras, previsibilidad y una mayor integración de la Argentina en los mercados internacionales, con efectos que se medirán en exportaciones, inversiones y empleo.

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