Desbaratan plan para asesinar a juez y ministro

La Justicia Federal frustró un plan de sicariato desde la Unidad Penal N° 9 de Gualeguaychú.

El objetivo era asesinar al juez federal Leandro Ríos, al fiscal José Ignacio Candioti y al ministro de Seguridad Néstor Roncaglia.

El gobernador Rogelio Frigerio aseguró: “En Entre Ríos no vamos a retroceder frente al delito”.

Ataque gestado desde la cárcel

El plan se organizó desde el Pabellón E de la UP9.

El principal implicado es el narco diamantino Leonardo Airaldi, detenido por narcotráfico.

Según la investigación, Airaldi pagó 40.000 dólares a un sicario uruguayo para ejecutar el ataque durante las vacaciones de los magistrados.

El objetivo era interrumpir el juicio previsto para el 24 de febrero, donde él y otras 13 personas enfrentan cargos graves.

Allanamiento y pruebas

El operativo estuvo a cargo del juez federal Hernán Viri y del fiscal Pedro Rebollo.

Durante el allanamiento se secuestraron:

  • Teléfonos celulares
  • Anotaciones manuscritas
  • Documentación de interés
  • Dosis de cocaína

Todo se hizo con estricto hermetismo por la gravedad del caso.

Reacción del Gobierno

Frigerio destacó que el intento fue neutralizado gracias al profesionalismo del Servicio Penitenciario y la rápida acción de la Justicia Federal.

Calificó el hecho como “un ataque directo a la Justicia y al Estado de Derecho”.

Ratificó su respaldo a quienes enfrentan al narcotráfico con coraje y determinación.

Contexto del ataque

Según un testigo, Airaldi quería vengarse del juez Ríos y del fiscal Candioti ante la solicitud de 15 años de prisión de la fiscalía.

El caso muestra la gravedad del narcotráfico en Entre Ríos y la necesidad de reforzar la seguridad de funcionarios y magistrados.

Seguridad institucional

El frustrado atentado evidencia la importancia de mayor control interno en las unidades penitenciarias.

La rápida intervención evitó un hecho de extrema gravedad y reafirma el compromiso del Estado frente al crimen organizado.