Entre Ríos recaudó $8.300 millones con guías mineras digitales

Durante el primer año de funcionamiento del Sistema Digital de Emisión de Guías de Tránsito de Minerales, Entre Ríos logró recaudar más de 8.300 millones de pesos, una cifra que refleja el impacto de una herramienta diseñada no solo para modernizar trámites administrativos, sino también para fortalecer los mecanismos de control sobre una actividad estratégica para la economía provincial.

La implementación de este sistema marcó un cambio en la forma en que el Estado supervisa el movimiento de minerales dentro del territorio. Más allá de la digitalización de procedimientos, la iniciativa permitió construir un esquema de trazabilidad minera que conecta la extracción, el transporte y la comercialización de recursos con herramientas de fiscalización más precisas y eficientes.

Cómo las guías digitales transformaron el control de la actividad minera

La minería entrerriana se concentra principalmente en la extracción y procesamiento de arena, especialmente arena silícea. Se trata de un insumo con una demanda creciente debido a sus aplicaciones en la industria de la construcción, la fabricación de vidrio y la actividad petrolera vinculada al desarrollo de Vaca Muerta.

Antes de la digitalización, los controles dependían en gran medida de procesos administrativos más lentos y de documentación física. Con la puesta en marcha de las guías digitales, el gobierno provincial incorporó un sistema que permite registrar cada traslado de material, verificar su origen y determinar con mayor precisión los volúmenes transportados.

Este mecanismo se encuentra asociado a una tasa por el servicio de control y expedición, lo que generó una fuente adicional de ingresos para la provincia al tiempo que fortaleció la capacidad de supervisión sobre las actividades extractivas.

Un esquema diferenciado según el tipo de mineral

Uno de los cambios normativos introducidos junto con el sistema digital fue la diferenciación de montos según el destino y la categoría de los minerales transportados.

La medida permitió adaptar la estructura tributaria a las características específicas de cada actividad, estableciendo criterios distintos para las arenas destinadas a construcción, producción de vidrio y uso petrolero. De esta manera, la provincia logró vincular la recaudación con el valor económico generado por cada segmento del sector.

Más recaudación y mejor información para la fiscalización

Desde junio de 2025, la Administradora Tributaria de Entre Ríos (ATER) registró ingresos superiores a los 8.317 millones de pesos provenientes de las Guías de Tránsito de Minerales correspondientes a las distintas categorías de arena.

El resultado evidencia cómo la incorporación de herramientas digitales puede incrementar la eficiencia de la política tributaria provincial sin depender exclusivamente de aumentos impositivos. En este caso, el crecimiento de la recaudación estuvo asociado a una mayor capacidad de registro, seguimiento y control de operaciones que ya se realizaban dentro del territorio.

Además, la información generada por el sistema fortalece el trabajo de la Dirección de Minería, que dispone de datos más precisos para supervisar la actividad extractiva y detectar posibles inconsistencias en los movimientos de materiales.

Digitalización y seguridad jurídica para las inversiones

Otro de los efectos relevantes del sistema es la consolidación de un marco de mayor previsibilidad para las empresas vinculadas al sector.

Las guías digitales acreditan la legitimidad del material transportado, respaldan legalmente su circulación y reducen riesgos administrativos tanto para productores como para transportistas. Esto contribuye a mejorar las condiciones operativas de una actividad que mantiene una relación directa con cadenas productivas de alcance nacional.

La arena silícea ocupa un lugar central en el abastecimiento de insumos para la explotación hidrocarburífera en Vaca Muerta, por lo que la existencia de mecanismos de control claros y homogéneos se convierte en un factor relevante para la continuidad de las inversiones y la planificación logística.

La experiencia entrerriana muestra cómo la infraestructura digital estatal puede convertirse en una herramienta económica además de administrativa. Cuando los sistemas de control generan información verificable en tiempo real, el Estado no solo mejora su capacidad recaudatoria: también obtiene datos estratégicos sobre cadenas productivas que ganan peso en la matriz energética nacional. En un contexto donde los recursos minerales adquieren cada vez mayor relevancia industrial, la disputa por la competitividad ya no depende únicamente de lo que se extrae del suelo, sino de la calidad de los sistemas capaces de registrar, ordenar y validar cada etapa de ese proceso.