Entre Ríos conecta industria y tecnología para modernizar fábricas

La industria de Entre Ríos comenzó a explorar un modelo de vinculación que busca conectar necesidades concretas de las fábricas con capacidades tecnológicas disponibles en la provincia. La primera jornada de Innova Lab reunió a empresas metalúrgicas y actores del ecosistema digital para detectar obstáculos operativos y evaluar soluciones basadas en software, automatización e inteligencia artificial.

La iniciativa, impulsada por la Secretaría de Industria y la Secretaría de Modernización, Ciencia, Tecnología e Innovación, plantea una relación más directa entre quienes producen y quienes desarrollan herramientas tecnológicas. El objetivo no es incorporar tecnología por sí misma, sino identificar dónde puede mejorar procesos, sistemas de información y operaciones industriales.

Un espacio para vincular industria y desarrollo tecnológico

La jornada se realizó en MiradorTEC con participación de representantes de la industria metalúrgica entrerriana, la Asociación de Industriales Metalúrgicos de Entre Ríos (Adimer), el Polo Tecnológico de Paraná y equipos técnicos del gobierno provincial.

El encuentro funcionó como una instancia de diagnóstico compartido. Las empresas expusieron dificultades vinculadas con sus procesos internos, mientras que los actores tecnológicos analizaron posibles caminos para desarrollar herramientas adaptadas a esas necesidades.

La lógica de Innova Lab parte de una premisa: muchas empresas cuentan con problemas específicos que no siempre encuentran respuestas en soluciones disponibles en el mercado. Por eso, la iniciativa busca acercar proveedores tecnológicos locales a sectores productivos que necesitan avanzar en su modernización industrial.

De los problemas de planta a las soluciones digitales

Entre los retos identificados durante la actividad aparecieron la actualización de herramientas utilizadas en las empresas, la gestión de información y la conexión entre los sistemas administrativos y las operaciones de planta.

Estos puntos reflejan una dificultad frecuente en los procesos de crecimiento empresarial: los sistemas que acompañaron las primeras etapas de una compañía pueden resultar insuficientes cuando aumentan la producción, la cantidad de datos y la complejidad operativa.

La incorporación de automatización, inteligencia artificial e integración de hardware aparece como una alternativa para abordar esos desafíos, siempre vinculada a necesidades concretas planteadas por las propias industrias.

La innovación aplicada como mecanismo de articulación productiva

El programa reúne a tres actores con capacidades diferentes: el Estado provincial, las empresas industriales y el ecosistema tecnológico. La Secretaría de Industria aporta la conexión con los sectores productivos, mientras que el área de Modernización, Ciencia, Tecnología e Innovación articula el vínculo con desarrolladores y especialistas.

Según explicó el secretario de Industria, Catriel Tonutti, la iniciativa busca que las capacidades tecnológicas disponibles puedan responder a las necesidades de la industria y acompañar su crecimiento. También destacó la importancia de fortalecer las cadenas de valor mediante nuevos acuerdos entre empresas entrerrianas.

Por su parte, el secretario de Modernización, Ciencia, Tecnología e Innovación, Emanuel Gainza, señaló que la innovación requiere espacios donde Estado, empresas y tecnología puedan trabajar sobre problemas reales del sistema productivo.

La formación técnica y los proveedores locales como parte del desafío

Además de las herramientas digitales, las empresas participantes plantearon la necesidad de fortalecer la formación técnica y facilitar el acceso a proveedores tecnológicos cercanos.

La disponibilidad de conocimientos especializados es un componente relevante para que una solución tecnológica pueda implementarse dentro de una fábrica. La adquisición de una herramienta no garantiza su aprovechamiento si no existe capacidad interna para incorporarla a los procesos diarios.

Por ese motivo, Innova Lab no se limita a identificar tecnologías posibles, sino que busca construir un canal permanente entre las demandas industriales y las capacidades existentes en la provincia.

Una metodología que busca extenderse a otros sectores

La primera experiencia estuvo enfocada en la actividad metalúrgica, pero el programa prevé replicar la dinámica con otros sectores productivos entrerrianos.

Cada actividad podrá plantear problemas diferentes: desde la gestión de procesos hasta la incorporación de nuevas herramientas digitales. La metodología apunta a partir de las necesidades de cada sector antes de definir qué tecnologías pueden aportar soluciones.

La relación entre industria y tecnología deja así de depender únicamente de la incorporación individual de herramientas y empieza a organizarse mediante espacios donde las empresas pueden identificar sus limitaciones y encontrar capacidades disponibles dentro del propio territorio.

La consolidación de estos vínculos también plantea una cuestión relevante para las economías regionales: la capacidad de una provincia para desarrollar soluciones propias depende no solo de contar con empresas tecnológicas, sino de generar mecanismos donde esas capacidades encuentren problemas productivos concretos para resolver. En ese punto, la conexión entre fábricas, conocimiento técnico y organismos públicos determina qué tan rápido una innovación puede pasar del laboratorio al funcionamiento cotidiano de una empresa.