
Mejora la imagen de Milei mientras cae el salario real
La última medición del Monitor de Opinión Pública (MOP) de Zentrix Consultora muestra una paradoja clave del clima social: mejora la imagen positiva de Javier Milei, pero el 74,7% de los argentinos afirma que su salario pierde frente a la inflación. El contraste refleja un escenario donde el malestar económico convive con expectativas políticas y una evaluación diferenciada del rumbo del país.
La nueva encuesta nacional del Monitor de Opinión Pública (MOP) expone una tensión central en la percepción social: mientras tres de cada cuatro personas sienten que su ingreso real se deteriora, la valoración presidencial muestra una leve recuperación.
Este fenómeno sugiere que una parte del electorado comienza a separar la situación personal del bolsillo de la evaluación general de la conducción política, ubicando parte del problema en factores estructurales del modelo económico y laboral.
Salarios, inflación y percepción cotidiana
Según el relevamiento, el 74,7% de los encuestados considera que su salario pierde contra la inflación. Se trata de un indicador claro de presión económica en la vida diaria, incluso en un contexto donde algunos indicadores oficiales muestran señales de desaceleración inflacionaria.
La encuesta también revela una brecha entre estadística y experiencia:
- 56,4% no cree que el dato del INDEC refleje lo que vive en la calle.
- 41,4% considera que el índice oficial sí se acerca a su percepción cotidiana.
Esta distancia ayuda a explicar por qué el malestar salarial persiste aun cuando se comunican mejoras macroeconómicas. Para muchos hogares, los precios de alimentos, servicios y gastos básicos siguen presionando el consumo real.
Reforma laboral y expectativas de cambio
El informe conecta este malestar con un dato político relevante: en noviembre, el 55% se manifestó a favor de avanzar con una reforma laboral. Esto indica que, incluso con ingresos deteriorados, existe una base social dispuesta a acompañar cambios en las reglas si percibe que pueden mejorar el funcionamiento del empleo y la economía.
En este marco, parte del electorado parece apostar a transformaciones estructurales como vía para recomponer el mediano plazo, aun cuando el impacto inmediato siga siendo negativo.
Cómo evalúan hoy la economía del país
La mirada sobre la economía argentina sigue siendo mayoritariamente crítica, pero con matices:
- 48,2% califica la situación como negativa.
- 31,4% la evalúa como positiva.
- 20,1% la define como regular.
El gráfico de evolución del MOP muestra un leve corrimiento: crece el porcentaje de quienes ven la economía con mejores ojos en comparación con meses anteriores. Esto sugiere un clima de transición, donde conviven señales de estabilización con un fuerte desgaste en los ingresos.
Expectativas para 2026: un país dividido
Las proyecciones hacia 2026 muestran un escenario prácticamente partido:
- 48% cree que la situación será negativa.
- 47,4% proyecta un escenario positivo.
Sin embargo, el informe agrega un dato clave: la intensidad del pesimismo es mayor.
- 39,6% se declara muy pesimista.
- 27,4% se declara muy optimista.
Esto refleja que, aunque crecen algunas expectativas favorables, todavía hay un núcleo fuerte de incertidumbre y desconfianza sobre el futuro económico.
Venezuela y política exterior: un espejo de la grieta
Uno de los capítulos más llamativos del informe es el dedicado a Venezuela. La encuesta midió el posicionamiento frente a una eventual intervención de Estados Unidos:
- 48,3% a favor de una intervención militar.
- 42,9% en contra.
La segmentación política muestra una fuerte polarización:
- Entre votantes de Milei, 90,1% apoya la intervención.
- Entre opositores, 86,3% está en contra.
Sobre el rol de Argentina:
- 38,4% cree que debería apoyar a Estados Unidos.
- 36,5% optar por condenar la intervención.
- 22,5% mantener neutralidad.
Esto refleja que la política exterior también se ha convertido en un terreno de disputa simbólica alineado con la grieta local.
Imagen presidencial: mejora Milei, cae Kicillof
En enero, la imagen de Javier Milei muestra una recuperación respecto al cierre de 2025:
- 45% imagen positiva.
- 48,2% negativa.
- 6,8% regular.
El dato sugiere que parte de la opinión pública comienza a incorporar con más peso la percepción de rumbo y expectativas de estabilización, aun sin una mejora concreta en la economía doméstica.
En contraste, Axel Kicillof registra un deterioro:
- 31,7% imagen positiva.
- 59,4% negativa.
- 8,5% regular.
Este movimiento refleja un reordenamiento en las percepciones políticas, en un electorado que reasigna expectativas en función del contexto económico y las señales de gestión.
Cuando el país mejora en la percepción, pero el bolsillo no
Una de las claves del informe es entender por qué mejora la percepción sobre el país mientras la economía personal sigue bajo presión. Para muchos, la evaluación general incorpora expectativas, comparación con meses anteriores y lectura del rumbo, aunque el impacto cotidiano siga siendo adverso.
Esto explica cómo pueden convivir, en una misma encuesta, malestar salarial y mejora relativa en la imagen presidencial o en la visión del país.
Un clima social en transición
El MOP de enero no muestra euforia, sino transición. Parte de la sociedad empieza a imaginar un escenario algo más previsible hacia 2026, aun cuando el deterioro del salario real sigue siendo el dato más contundente del presente.
La paradoja es clara: mejora la percepción política, pero el ajuste sigue sintiéndose en la vida cotidiana. Esa tensión marca el pulso actual del clima social argentino.

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