Entre Ríos impulsa la producción orgánica vitivinícola

La producción orgánica en Entre Ríos comenzó a ocupar un espacio específico dentro de la agenda vitivinícola provincial durante la sexta edición de Entre Ríos Entre Viñas, realizada en Victoria. Productores, técnicos y profesionales accedieron a información sobre normativa, certificación y experiencias en marcha, mientras la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca provincial impulsó un bloque dedicado a las posibilidades de este sistema productivo. La iniciativa busca acercar herramientas a establecimientos interesados en iniciar procesos de conversión y amplía la discusión sobre las alternativas para el desarrollo de la vitivinicultura entrerriana.

La producción orgánica entra en la agenda vitivinícola entrerriana

La incorporación de la producción orgánica a Entre Ríos Entre Viñas sumó un eje específico dentro de una jornada que ya abordaba normativa, prácticas enológicas, innovación, agricultura biodinámica y perspectivas de la actividad.

El interés está vinculado con una necesidad concreta del sector. Los productores que evalúan una conversión deben conocer los requisitos de la normativa orgánica, las condiciones de certificación y las características del proceso antes de avanzar con cambios en sus establecimientos.

La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de Entre Ríos impulsó el bloque con el propósito de acercar esa información al sector y generar consultas entre productores interesados.

María Inés Moreira, responsable del área de Producción Orgánica, señaló que la incorporación de esta temática busca generar interés y nuevos espacios de trabajo con integrantes de una cadena que viene desarrollando su actividad en distintos puntos de la provincia.

Qué información recibió el sector

La jornada permitió abordar la producción orgánica desde distintos aspectos. Facundo Soria, responsable de Producción Orgánica de la Nación, presentó un panorama de la producción orgánica de vinos en Argentina.

Cecilia Galliano expuso sobre las posibilidades para impulsar la vitivinicultura orgánica entrerriana. Cristian Salcedo explicó los requisitos de la certificación orgánica y las etapas que deben atravesar los establecimientos durante un proceso de conversión.

La combinación de estos contenidos permite entender que la adopción de este sistema productivo involucra decisiones vinculadas con las prácticas del establecimiento y también con el cumplimiento de una normativa específica.

Qué experiencias existen en Entre Ríos

La provincia ya cuenta con antecedentes que permiten observar procesos diferentes dentro de la vitivinicultura orgánica.

En La Criolla, departamento Concordia, un viñedo de la familia Rigoni cuenta con certificación bajo la normativa orgánica estadounidense NOP, correspondiente al National Organic Program.

En Antelo, departamento Victoria, la familia Lugea Courault desarrolla un proceso de conversión de su establecimiento vitivinícola bajo la Normativa Orgánica Argentina. La experiencia recibe acompañamiento en el marco de las acciones de fortalecimiento de la producción orgánica.

Ambos casos muestran que la incorporación de prácticas orgánicas puede encontrarse en distintas etapas. Mientras un establecimiento cuenta con certificación bajo una normativa determinada, otro atraviesa el proceso necesario para adaptar su producción a la normativa argentina.

La certificación como parte del proceso

La certificación ocupa un lugar central en la información que comenzó a circular entre los productores durante la jornada. Conocer sus requisitos permite diferenciar una producción que se encuentra en proceso de conversión de aquella que ya cuenta con una certificación reconocida bajo una normativa específica.

Por eso, la información técnica adquiere importancia para quienes evalúan iniciar el proceso. Las experiencias existentes en Concordia y Victoria aportan referencias provinciales sobre recorridos productivos diferentes.

El interés de los productores abre nuevos espacios de capacitación

Desde la Asociación de Vitivinicultores de Entre Ríos (AVER) señalaron el interés que generó la temática entre los participantes. Ese interés puede traducirse en nuevos encuentros destinados específicamente a productores que quieran ampliar sus conocimientos sobre requisitos y alternativas de conversión.

La posibilidad de profundizar estos contenidos también permite trasladar la discusión desde una presentación general hacia las condiciones que debe evaluar cada establecimiento. La conversión orgánica requiere información sobre normas, certificación y prácticas productivas, por lo que el acceso a esos contenidos forma parte de las primeras etapas para quienes consideran esta alternativa.

La experiencia de los establecimientos que ya avanzaron ofrece, además, referencias locales para el intercambio dentro del sector vitivinícola entrerriano.

La incorporación de la producción orgánica a la agenda de Entre Ríos Entre Viñas deja así una cuestión abierta dentro de la propia cadena. El próximo paso de la discusión dependerá del interés de los productores y de la continuidad de los espacios destinados a explicar los requisitos, las experiencias disponibles y las alternativas para iniciar procesos de conversión. La existencia de casos en Concordia y Victoria permite que esa conversación parta de experiencias desarrolladas dentro de la provincia, con recorridos productivos que pueden ser conocidos y analizados por otros establecimientos.